El futuro de la economía de EE.UU. parece dirigirse hacia aguas inciertas, ya que los expertos prevén una trayectoria de crecimiento lento que se extenderá hasta 2026. En una reciente encuesta realizada por Bloomberg, los economistas han pintado un panorama de crecimiento constante, aunque poco entusiasta, agravado por una inflación persistente, un escenario que tal vez no augura bien para los consumidores estadounidenses.
Una Desaceleración Gradual
Las estadísticas cuentan una historia convincente. Se prevé que el producto interno bruto (PIB) crecerá a un modesto 1.1% en la segunda mitad de este año, una reducción marcada desde el 1.4% de expansión presenciada en los meses anteriores. Este ritmo de desaceleración parece reflejar los sentimientos de que el gasto del consumidor, un pilar central del crecimiento económico, avanzará a un ritmo similar en los trimestres finales de este año.
Presiones Arancelarias y Desafíos Inflacionarios
Detrás de escena, las presiones impulsadas por aranceles están trabajando, influyendo en un espectro amplio de precios al consumidor. Ahora los economistas especulan que la tasa de inflación núcleo, evaluada a través del índice de precios de gastos de consumo personal, alcanzará un máximo de alrededor del 3.2% para el cuarto trimestre. Este incremento contrasta marcadamente con el objetivo de la Reserva Federal de mantener la inflación alrededor del 2%. A medida que estas ondas inducidas por aranceles generan impactos más amplios en los precios al consumidor, las perspectivas se mantienen sombrías para cualquier alivio inmediato.
Adaptándose a Nuevas Realidades
La encuesta realizada del 22 al 27 de agosto por Bloomberg, que involucró a 79 pronosticadores, subraya los ajustes continuos dentro de la economía en relación con las estrategias comerciales y de inversión del presidente Trump que, irónicamente, tienen como objetivo estimular el crecimiento. Además, este complejo panorama parece preparar el escenario para la Reserva Federal, con el presidente Jerome Powell notando los efectos visiblemente crecientes, mientras que aún deja la puerta abierta para posibles reducciones de la tasa de interés en septiembre.
Desempleo y Perspectivas de Recesión
Sumándose a la narrativa económica está el aumento anticipado en las tasas de desempleo hasta el 4.4% para el cuarto trimestre de este año, un nivel que se espera persista durante la mayor parte de 2026. No obstante, aparece un rayo de esperanza ya que la probabilidad pronosticada de una recesión dentro del próximo año ha caído al 32%, la más baja desde marzo. Emergente en el horizonte está el posible aumento en la aceleración del crecimiento de la inversión empresarial, lanzando un brillo de esperanza en un panorama por demás desalentador.
Según The Economic Times, estos desarrollos apuntan a un tapiz económico matizado y en evolución, que requerirá una observación cercana y una acción receptiva tanto de los legisladores como de la comunidad empresarial, mientras navegan estos turbulentos mares económicos.